Ya tengo tres días enteros pensando en este asunto. El año que viene es el 2005, eso es en unos cuantos días; el año que sigue después de ese es el 2006, eso es en un año más unos cuantos días, o sea, absolutamente nada. Aunque para mucha gente puede parecer que un año es mucho, y más para mis compañeros universitarios cuando este es nuestro último año, debo decir que ahora no quiero que pase el año que viene.
En el 1996 dos jóvenes dominicanos tuvieron la brillante y premeditada idea de que era mejor si un día cualquiera de mayo asesinaban al primito de uno de ellos. Como a los dos días de llevar a cabo su planificada obra maestra fueron, por suerte, atrapados por las autoridades. Como resultado de eso el pueblo dominicano siguió por algunos meses uno de los juicios más vistos en el país (incluyendo el de Mr. O.J.), tal vez porque era de las pocas veces que se pasaba un juicio por televisión o tal vez (y creo que fue por esto) porque era la primera vez que pasaba algo taaan horrible y efectivamente los culpables iban a ser juzgados.
Luego de vistas todas las pruebas, tomadas todas las declaraciones, los testigos, informates, todos hablaron, dijeron, opinaron, concluyer e incluso uno de ellos tuvo el valor (sí, claro) de declarar... al final el Magistrado Canó decidió que eran los felices merecedores de una condena de 30 años en una de las lujosas prisiones de nuestra isla. No hubo una sola persona que no estuviera de acuerdo, imposible no estar de acuerdo! En nuestro Código Penal la pena máxima es efectivamente de 30 años, así que si "ese es todo el tiempo que pueden durar ahí esos asesinos, que eso sea". Obviamente que todo el mundo estaba de acuerdo.
Todo el mundo tranquilo, ellos están presos. Están presos porque es lo que merecen según las leyes. Sucede que después se apela la decisión del Prof. Canó (perdón, el Magistrado Canó) y la Corte de Apelación decide que hay que bajarle la pena al Sr. Moliné. Admito que no he leido la sentencia para saber sus motivaciones, pero no me importa cuáles fueron. El asunto es que en vez de 30 son 20. Está bien, son 20...son menos, pero son 20.
Pero y qué pasa si al cumplir la mitad de su condena (eso es 10 años) el condenado ha observado una buena conducta, sus abogados solicitan revision del caso y seguro obtienen lo que contemplan las leyes? Jeje, nada... es posible que a los diez años uno de los jóvenes caballeros esté dándose un bonche de Sandra Collins @ the river. Aaah, pero que no es dentro de diez años, es dentro de un año más unos cuantos días, o sea, absolutamente nada...sí, en el 2006, porque ahí es que el cumple 10 años de estar preso.
Resulta ahora que diez años no son nada, aún cuando veo lejísimo el 1989 y mucho más lejos el 2015.