En serio...integridad?
Hay una serie de parámetros, guiones, normas o como quieran llamarlos, que sirven para hacernos vivir en una sociedad que hace una pésima imitación de la civilización. Pero gracias a esos parámetros, la mayoría nos creemos que somos buenos, así por arriba por lo menos, es decir, no matamos a nadie, no es como que somos los pupilos de Quirino ni estamos apoyando el maltrato a menores o cosas por el estilo. Somos en esencia personas íntegras.
“La integridad es hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando” dice Jim Stovall. Siendo así... cuántos de nosotros contamos con eso? Quién es íntegro? Quién (honestamente) puede tomar una decisión genuinamente imparcial cuando de ahí depende el beneficio de algún ser querido y que estamos más que seguros de que nadie, nadie, absolutamente nadie se va a enterar?
Sin entrar mucho en los asuntos religiosos: católica o evangélica en la iglesia pero los “hermanos” no saben que laboro casi como chica de vida alegre cuando hay alcohol de por medio...cómo alcohol?!? Soy Padre pero nunca se enterarán de mi pedofilia? Sí, así soy íntegro...tengo integridad.
Similar a lo que dijo aquel que no recuerdo su nombre que dice más o menos que “no hay peor crimen que aquel que se comete a conciencia de su impunidad”. Siempre he dicho que un criminal no hace una especie de cálculo aritmético mental antes de decidirse a asesinar, secuestrar, violar sexualmente o traficar sustancias sicotrópicas y de cuanto durará en la cárcel si comete ese crimen. No, simplemente apuesta a su impunidad.
Eso fue sólo por comparar, pero vivir “íntegramente” me resulta hipócrita hasta más no poder, simplemente porque jugar al azar con lo que el mundo puede descubrir de nosotros no es jugar limpio...es jugar a tener impunidad de a mentiras... de diplomático.
Transparencia sólo para ti mismo, porque no es la vida del mundo, sino el mundo de tu vida.




